Dolph Lundgren: el sueco más duro de Hollywood cumple 69 años

Si hay un fulano querido en Películas Malas, ese es Dolph Lundgren. Quizá nuestro amor por él no sea tan estentóreo y apasionado como el que profesamos hacia Chuck, que desde el cielo nos contempla (por fin Dios conocerá a su creador), o hacia JCVD, su digno profeta. Pero es sin duda un amor sincero hacia quien siempre cumple nuestras expectativas de sangre, sudor, esteroides, guiones de servilleta y mucho dinero B blanqueado en el presupuesto.

Dolph Lundgren joven

Si hay algo que define la carrera de Dolph (y que aquí nos encanta) es su versatilidad. La variedad y cantidad (la calidad es algo subjetivo y hasta superfluo aquí) de fregaos en los que se ha visto este payo rubio de casi 2 metros, con pinta de portero serbio en un antro de Sliema, supera todo lo imaginable. Así a bote pronto, lo hemos visto ahostiarse con rusos, yankis, chinos, cubanos, negros de color, tiraflechas, aliens, y hasta con el puto Skeletor.

Ha compartido pantalla con leyendas como Lou Gosset Jr., Roy Scheider. Keanu, Sly, el 007 más pureta, y hasta un ratito con el dios Chuck. Lo han teñido de gitano para hacer de Punisher, lo hemos visto correr fumando mientras entrena para una Olimpiada, ir en moto por cloacas, conducir un F40 por caleyos y sembraos, y pilotar un coche por azoteas saltando de edificio en edificio para escapar de los malos (la mejor persecución de la historia del cine sin discusión).

Y hasta ha montado a Grace Jones y ha sobrevivido. Y todo ésto sólo haciendo memoria de su época (ehem) dorada. Vamos, que se ha pasado el juego.

Pero vamos a lo que estamos, que me vengo arriba. Nuestro sueco favorito cumple 69 años el próximo mes de noviembre y, sinceramente, sigue teniendo mejor aspecto que la mayoría de nosotros después de un cachopo y una siesta. El tipo tiene un máster en Ingeniería Química, (dicen que) habla seis idiomas, tiene un coeficiente intelectual de 160 y podría partirte en dos con una sola mano. A pesar de este bagaje, el payo decidió dedicarse a hacer películas de tiros y hostias como panes para nuestro deleite: merece un rendido homenaje y nuestro amor incondicional a perpetuidad. Hoy en día sigue estupendo, sigue sacando alguna peliculilla de vez en cuando, y mantiene la próstata en forma con su nueva esposa noruega de 30 años. Sin duda lo merece.

Dolph Lundgren académico

Una infancia sin guión feliz

Antes de ser el hombre más intimidante de Hollywood, Hans Lundgren fue un chaval que lo tuvo bastante crudo. Su padre, ingeniero y economista, ejercía violencia física sobre él, mientras que a sus hermanas las dejaba en paz. Con 13 años, se fue a vivir con sus abuelos. Probablemente la primera gran pelea que ganó en su vida, y sin necesitar los puños.​

Lo curioso es que, años después, siendo ya una estrella mundial, Dolph encontró la manera de reconciliarse con su padre. No todo el mundo tiene la grandeza —o el temple— de cerrar esa clase de heridas. Quizá el Kyokushin Karate, disciplina que empezó a practicar en 1974 y que se convirtió en su filosofía de vida, tuvo algo que ver en ello.

Dolph Lundgren posando de modelo

El guerrero del tatami

Hablando de karate: Dolph no es un actor que hizo un cursillo para parecer convincente en pantalla. Es cinturón negro cuarto Dan en Kyokushin Karate, campeón de Suecia en 1979 y campeón europeo de peso pesado en el British Open en 1981. Se presentó al Segundo Torneo Abierto Mundial en Tokio representando a su país. En 2020 alcanzó el cuarto Dan tras un examen que incluía un kumite contra veinte oponentes seguidos. Veintiún, si contamos a Van Damme.​

dolph lundgren y el kyokushin karate

De Estocolmo a destrozar a Stallone

La historia es conocida, pero nunca cansa: Sly Stallone lo ficha para Rocky IV (1985) para hacer de Iván Drago, el soviético inexpresivo que convierte a Apollo Creed en carne picada. El problema es que Dolph se metió tan a fondo en el papel que durante los entrenamientos le mandó a Stallone al hospital con una contusión en el pecho. Rocky estuvo ingresado nueve días y tardó dos semanas en recuperarse. Drago 1 – Rocky 0. Realismo método nivel Dios.

Pero aquella película también fue el principio de una amistad improbable y duradera entre Lundgren y Stallone. Sly vio en él algo más que un cuerpo intimidante, y esa conexión acabaría dando mucho más de sí décadas después.

dolph lundgren en rocky 4

La era Cannon: cuando Dolph era Dios

Después de dejar medio KO al protagonista de la película, las ofertas llovieron. Y claro, llegó Cannon Films, el Olimpo del cine de acción cutre, para darle lo que merecía: su propia franquicia. Masters of the Universe (1987) lo convirtió en He-Man, con armadura dorada, pelucón rubio y cara de pocos amigos. La película era un desastre maravilloso con un presupuesto que se quedó a medias y Skeletor interpretado por un Frank Langella que claramente no sabía muy bien dónde se había metido. Un clásico instantáneo de lo malo con encanto.

Luego vino El castigador (1989), y Universal Soldier (1992) junto a Van Damme. Y aquí es donde la cosa se pone buena.

dolph lundgren en he-man

La pelea del siglo (que no existió)

Durante el festival de Cannes de 1992, con Universal Soldier recién terminada, Van Damme y Lundgren montaron uno de los mayores espectáculos de relaciones públicas de la historia del cine. Se liaron literalmente a golpes en la alfombra roja delante de las cámaras, la prensa lo dio por real y la película se convirtió en noticia mundial antes de estrenarse. El plan funcionó a la perfección. Tiempo después, ambos confirmaron que todo había sido teatro puro: eran grandes amigos entonces y lo siguen siendo hoy. Vender humo con clase. Arte marcial aplicado al márketing.

El rey del direct-to-video

Cuando el cine mainstream le fue dando menos guerra, Dolph no se retiró a cultivar tomates. Se convirtió en el rey absoluto del mercado del direct-to-video, acumulando más de 40 películas a lo largo de su carrera con una consistencia que avergüenza a cualquier actor de método. Explosiones, kickboxers malvados, tramas que se explican en 30 segundos. Producción perfecta para el videoclub de barrio. Arte.​

lundgren y van-damme

Para quien quiera una guía rápida de navegación por su océano de filmografía, aquí va una hoja de ruta orientativa:

Lo mejor: Rocky IV, Universal Soldier, Masters of the Universe, El castigador, Johnny Mnemonic, Universal Soldier: Regeneration​
Lo peor (con encanto): En el nombre del Rey 2, Pentathlon, Deseos ocultos — bodrios que solo Dolph puede hacer soportables​

Los Mercenarios y la vuelta a casa

Y entonces Stallone llamó. Los Mercenarios (2010) fue el reencuentro que nadie sabía que necesitaba: Sly reunió en pantalla a casi todos los iconos del cine de acción de los 80 y 90, y Dolph estaba en primera fila como Gunner Jensen. Repitió en la segunda y tercera entrega, aunque la cuarta, Los Mercen4arios (2023), sin Stallone implicado en la producción, fue un batacazo del que el propio Lundgren habló con total franqueza. Al menos tuvo la dignidad de no pretender que había sido buena.

dolph lundgren en los mercenarios

Pero la auténtica reivindicación artística llegó con Creed II (2018). Lundgren recuperó a Iván Drago más de treinta años después, esta vez como un hombre roto por la derrota, la humillación y el peso de haber fallado a su país. El papel le dio la oportunidad de demostrar que detrás de esa fachada de granito había un actor de verdad. La crítica se rindió. Y el público también.​

dolph lundgren en creed ii

Altibajos, cáncer y terquedad ejemplar

Hoy, con 69 años, Dolph sigue siendo noticia. Su vida personal no ha sido un camino de rosas —divorcios, distancias, los demonios de una infancia complicada que reaparecen de formas inesperadas— pero ha demostrado la misma capacidad para levantarse que sus personajes. Ha pasado por un cáncer que superó con la misma cara inexpresiva con la que despacha villanos en sus películas, ha hablado abiertamente de su recuperación y sigue apareciendo en proyectos de acción. Porque Dolph Lundgren no se jubila. Dolph Lundgren simplemente continúa existiendo, y eso ya es suficiente amenaza para el mundo.

dolph lundgren en la actualidad

Feliz cumpleaños, Iván. Tú siempre ganarás en nuestros corazones.

Y por si fuera poco: He-Man vuelve a casa

Como regalo de cumpleaños que nadie pidió pero todos necesitábamos, 2026 trae una nueva versión de Masters of the Universe a la gran pantalla. Y sí, Dolph estará en ella. Los detalles siguen siendo escasos —no se sabe si aparecerá en un cameo glorioso o con un papel de más peso— pero el solo hecho de que el He-Man original tenga un hueco en el reboot ya dice mucho sobre el respeto que se le tiene en la industria. O sobre que el universo tiene buen gusto. Probablemente ambas cosas.

dolph lundgren future projects


🎬 El Asturiano es el mayor fan de Dolph de nuestro staff. Afirma que Poli de Guardería 2 es una de las películas que más profundamente le han conmovido en su vida.

🎬 Nota friki: ¿Sabías que Dolph fue portero en una discoteca de Sídney donde conoció a Grace Jones, con quien tuvo una relación? Grace Jones lo presentó a los productores de Bond… y así consiguió su papel en 007: Licencia para matar (1985). La vida da muchas vueltas, pero Dolph las da más fuerte.

dolph lundgren y grace jones