Very important perros - Poster
Best in Show 2000 Christopher Guest

Very important perros

Very Important Perros (Best in Show, 2000) de Christopher Guest es esa joya mockumental donde un elenco de freaks neuróticos como los yuppies Gerry y Cookie Fleck (Michael Hitchcock y Parker Posey), el vendedor Eugene Levy con esposa Catherine O’Hara, la trofeo Sherri Ann Cabot (Jennifer Coolidge casada con viejo sordo), la lesbiana entrenadora Christy Cummings y el locutor idiota Fred Willard convergen en el concurso canino Mayflower con sus chuchos de raza para vivir sus delirios de grandeza, sublimando traumas en peinados imposibles, dramas de establo y rivalidades de criadores que hacen que los perros parezcan cuerdos al lado de sus amos.

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¿Dónde verla?

Si eres un amante de los perros y aparte te gustan los falsos documentales cargados de ironía y mordacidad disfrutarás como un enano de esta cinta paródica y tronchante a partes iguales. Parida por uno de los cuatro creadores del también falso documental This is Spinal Tap y tan desternillante como ésta, nos encontramos con una peli que al igual que en la de los rockeros nos muestra a grandes actores adoptando unos peculiares roles, por otro lado de manera absolutamente convincente. En este caso dan vida a unos supuestos dueños de perros que se preparan para tomar parte de un concurso canino, una de esas exhibiciones que hacen en los EEUU para mostrar las habilidades y los talentos de las mascotas (a destacar entre ellos a los siempre simpáticos ejemplares de la raza shit-zhu). Pero esta exhibición va a ser también por extensión la de sus dueños, unos seres estrambóticos e irisorios a más no poder, gracias al guión y a las improvisaciones que se marcaban algunos de ellos (por ejemplo un formidable Eugene Levy, el inolvidable padre de American Pie, que también está acreditado como guionista o Jennifer Coolidge, quien interpretara a la madre de Stifler en la misma película). Tendremos en danza a un vendedor que poco a poco va descubriendo píldoras del pasado promiscuo de su señora, un adiestrador gay, una pareja de neuróticos, una peluquera, un millonetis con novia florero de buen ver y la pareja de ocurrentes comentaristas del evento.

La película es muy simpática y aprovecha como pocas las posibilidades del falso documental, enmarcando a la más coenta y cutre sociedad norteamericana trasnochada de una manera despiadada con esos frikis que cuidan a sus mascotas de manera obsesiva y recorren el país de punta a punta haciendo turismo de convención. Además, la cinta fue candidata merecidamente al Globo de oro 2001 a la mejor comedia.

«Tabien».

 

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